De machines y machitos
Si bien este espacio no acostumbra a rescatar aspectos positivos del quehacer cultural-farandulero (para eso están otros), vaya desde aquí un saludo al Sr. Carlos Alcántara, alias Machín, por su pública renuncia al programa Lima Limón. Al parecer, la renuncia hecha pública en vivo durante el programa es lo que más roncha ha sacado. El medio televisivo prefiere guardar la caquita bajo la alfombra, eso ya lo sabemos. Y si bien Machín decidió por cuenta propia embarcarse en ese mamarracho de programa, la rectificación dice bien de él. No tenemos mayor conocimiento de las razones que lo han llevado a tomar esta decisión, pero estamos seguros de que es necesario tener boloñas para quedarse sin chamba de la noche a la mañana. Más aún, por no querer hacer algo que va en contra de aquello que uno es, siente y/o piensa (¿no claudicar con ciertos principios, dirían algunos?).
Qué distinto del caso de otros divos de la TV, dispuestos a llevar el rídiculo a extremos vergonzosos con tal de mantener el rating (y por lo tanto, la chamba y el sueldo). Desde las atorrantadas de la choclona Valcárcel hasta la sublimación de la pelotudez personificada por Raúl Romero.
Qué distinto del caso de otros divos de la TV, dispuestos a llevar el rídiculo a extremos vergonzosos con tal de mantener el rating (y por lo tanto, la chamba y el sueldo). Desde las atorrantadas de la choclona Valcárcel hasta la sublimación de la pelotudez personificada por Raúl Romero.

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