Sunday, May 29, 2005

Etiqueta Morada

En un debate realizado en la Universidad Católica, el escritor Sergio Galarza golpeó al crítico Leonardo Aguirre, columnista de agenciaperu.com.
La agresión se produjo el pasado jueves 19 a las 12:30 de la tarde en un salón del Departamento de Humanidades, de la Facultad de Literatura de la Universidad Católica, en el marco de un debate titulado “Críticos versus Escritores”, al cual Aguirre y Galarza fueron invitados.
“En medio de mi exposición, Galarza se paró. Inicialmente pensé que se retiraría de la reunión. Sin embargo, se dio media vuelva y me pegó el puñetazo con el que me dejó el ojo morado. Caí al suelo. Luego, me agarró a patadas por varios segundos. La mayoría de invitados no reaccionaron inicialmente”, declaró el crítico.
Aguirre aseguró que el escritor “se mostró molesto en todo momento. Quería que la discusión se basara en su libro”.
Leonardo Aguirre ha informado que realizará una denuncia policial contra Galarza.

Conventilador cumple con publicar el siguiente mensaje del escritor Sugar Ray Galarza. Este blog debe dejar en claro que no concuerda con lo expresado por Galarza en su escrito, y condena la agresión al colaborador de la sección Cultural de agenciaperu, Leonardo Aguirre. Actitudes como las de Sugar Ray Galarza no tienen ni tendrán justificación. Asimismo, lamenta que esta clase de espectáculos se den en el ámbito cultural.

Sres. Conventilador

De mi consideración:

Acabo de leer la nota de agenciaperu sobre mi encuentro literario-pugilístico con el colaborador de ese medio virtual. Reconozco que se me fueron la mano y los pies y asumo mi responsabilidad.

Ahora bien, hay una cuestión que tiene que quedar bien clara. En primer lugar, no fue un ataque cobarde. Cobarde hubiera sido contratar a matones para que abollaran al Sr. Aguirre o que lo abollara yo mismo por la espalda, con felonía. Los asistentes al evento literario pueden dar fe de mi impecable proceder pugilístico: Me levanté de mi asiento y me paré delante del Sr. Aguirre, nunca estuve de costado o hice un amague de irme y luego lancé el golpe, eso es una calumnia periodística hasta el culo francamente. Todo ocurrió cara a cara. Espero que el equipo de Conventilador pueda costear una investigación y constatar mi versión.

En segundo lugar, eso de que lo agarré a patadas hay que matizarlo. Fueron 8 ó 9 patadas. Ciertamente, no fueron más de 15. Ya, pongamos que fueron 18 patadas, pero el Sr. Aguirre en ningún momento me permitió que le pateara las bolas, y pueden dar fe de ello los asistentes. Es decir, ante su terca resistencia, fueron patadas a los costados del cuerpo; duelen, pero no tanto. ¡Carajo, peores patadas he metido en mi vida!

Que quede bien claro que no fue propiamente una sacada de mierda. Los eventos literarios, en su formalidad, no dan espacio para una sacada de mierda. Lo que hubo, para decirlo en pocas palabras, fue apenas un pogo unidireccional.

En el caso del Sr. Leonardo Aguirre, sería bueno que aprendiera a reseñar libros sin descargar sus frustraciones o lo que sea, contra otros. Todo lo cual no me quita responsabilidad en ese ojo morado, producto de mi ira, a mi modo de ver, explicable.

De mi parte, el caso es asunto cerrado. ¿Alguien más quiere reseñar mi novelita?

Sugar Ray Galarza