Atención librerías
Cuidado con Lord Brybon Ediciones
Nos han reenviado un correo electrónico que da cuenta de la Convocatoria a participar en la Antología de narrativa peruana contemporánea 1980-2005 (sic), publicación que contará con la selección y prólogo de Carlos García Miranda. El compilador es el pintoresco globetrotter de la poesía, Rubén Grajeda, alias Leo Zelada. (Si quieren saber más de él visiten su sitio web. Si piensan que es una broma, se equivocan) El correo electrónico es una invitación para participar en una Antología. No es un concurso. Tal vez estamos un poco desactualizados, pero, hasta donde sabemos, las antologías no se convocan, simplemente se realizan en base a un criterio de selección aplicado a un universo temporal, espacial o temático. Los detalles del e-mail que recibimos son idénticos a los que aparecen en esta convocatoria hecha por el mismo Zelada para otra Antología que viene realizando hace buen tiempo y con muy buenos resultados (para él). Esta modalidad de estafa funciona de la siguiente manera:
Nos han reenviado un correo electrónico que da cuenta de la Convocatoria a participar en la Antología de narrativa peruana contemporánea 1980-2005 (sic), publicación que contará con la selección y prólogo de Carlos García Miranda. El compilador es el pintoresco globetrotter de la poesía, Rubén Grajeda, alias Leo Zelada. (Si quieren saber más de él visiten su sitio web. Si piensan que es una broma, se equivocan) El correo electrónico es una invitación para participar en una Antología. No es un concurso. Tal vez estamos un poco desactualizados, pero, hasta donde sabemos, las antologías no se convocan, simplemente se realizan en base a un criterio de selección aplicado a un universo temporal, espacial o temático. Los detalles del e-mail que recibimos son idénticos a los que aparecen en esta convocatoria hecha por el mismo Zelada para otra Antología que viene realizando hace buen tiempo y con muy buenos resultados (para él). Esta modalidad de estafa funciona de la siguiente manera:
Primero: se establece la dimensión de la antología. Para el caso de la Antología de Poesía Hispanoamericana(que va por la 7ma edición): Más de 100 páginas, 50 poetas.
Segundo: se escoge a 20 poetas notables cuya obra es reconocida unánimemente y se les solicita su autorización para publicar algún poema suyo.
Tercero: a continuación se “subasta” los 30 espacios restantes de acuerdo con lo establecido en “las bases para participar”. Los escritores deseosos de figurar en una antología mandan sus textos, y, una vez seleccionados por el comité de evaluación (Leo y sus patas) deben abonar la suma de US$ 100.00 “por gastos de edición”.
Sin embargo, no se trata de una edición no-venal. Los US$ 3,000 van directo al bolsillo de Zelada.
Nadie objeta el derecho del Sr. Zelada a hacer negocios. Estamos seguros de que ha cumplido con pagar sus impuestos. Y, si hay escritores dispuestos a apoquinar por figurar en una “Antología”, allá ellos. Pero hay alguien a quien se está estafando de manera escandalosa: el lector. Quien asoma por una librería y se topa con un título como Antología de Narrativa Peruana, asume que ésta es producto de un trabajo de selección, hecho sobre el universo total de la muestra antologada. No creemos que alguien que quiera hacerse una idea del panorama de la narrativa peruana reciente esté dispuesto a comprar un libro si sabe que la mitad de los autores antologados han pagado para estar ahí. En todo caso, el libro debería llevar un sticker de advertencia: ESTA ES UNA ANTOLOGIA PAGADA POR LOS AUTORES ANTOLOGADOS. En cuanto a los autores notables, sería oportuno que supieran cuál es el modus operandi con el cual ciertas personas están lucrando de su prestigio. Y en cuanto a las librerías, ya están advertidas. Así como exigen el sello de COMPRE UN ORIGINAL, pueden pedir que Lord Byron Ediciones advierta a sus lectores desde la portada, cuál es la aberrante naturaleza de sus antologías.
Nadie objeta el derecho del Sr. Zelada a hacer negocios. Estamos seguros de que ha cumplido con pagar sus impuestos. Y, si hay escritores dispuestos a apoquinar por figurar en una “Antología”, allá ellos. Pero hay alguien a quien se está estafando de manera escandalosa: el lector. Quien asoma por una librería y se topa con un título como Antología de Narrativa Peruana, asume que ésta es producto de un trabajo de selección, hecho sobre el universo total de la muestra antologada. No creemos que alguien que quiera hacerse una idea del panorama de la narrativa peruana reciente esté dispuesto a comprar un libro si sabe que la mitad de los autores antologados han pagado para estar ahí. En todo caso, el libro debería llevar un sticker de advertencia: ESTA ES UNA ANTOLOGIA PAGADA POR LOS AUTORES ANTOLOGADOS. En cuanto a los autores notables, sería oportuno que supieran cuál es el modus operandi con el cual ciertas personas están lucrando de su prestigio. Y en cuanto a las librerías, ya están advertidas. Así como exigen el sello de COMPRE UN ORIGINAL, pueden pedir que Lord Byron Ediciones advierta a sus lectores desde la portada, cuál es la aberrante naturaleza de sus antologías.

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