Sunday, August 14, 2005

Una universidad de la PUCPta madre


Hace algunas semanas la Universidad Católica organizó, conjuntamente con la firma Volkswagen, un original evento para estimular la creatividad de sus alumnos, utilizando como fuente de inspiración uno de los temas trascendentales de nuestra época: CREANDO EL CONCESIONARIO VOLKSWAGEN DEL FUTURO. El evento se llevó a cabo en el Polideportivo PUCP, y contó con la animación del archicreativo y graciosísimo Carlos Galdós, quien “retó” a la borreguísima concurrencia a participar en este concurso. ¿Algún alumno ha tratado de averiguar cuál fue el beneficio de la PUCP en esta actividad? ¿Han visto a algún profesor o funcionario de la universidad aparecer últimamente en un VW BORA, 0 kms?

¿Quién dijo que la educación estaba en crisis?

Pamplinas.

La modernidad disfrazada de branding y tecnología digital avanza y está cambiando paisajes, formatos, mentes y hasta los más rancios campus universitarios de nuestra ciudad. Todos esperamos que pronto la Católica se termine de integrar con el gran complejo comercial Plaza San Miguel, así como esperamos que la Universidad de Lima lo haga con el Jockey Plaza. En ambos casos, sólo hay de por medio unas cuantas cuadras. Y mientras nuestras universidades se parecen cada día más a los centros comerciales, sus alumnos se están convirtiendo en inteligentes consumidores, que saben hacer valer sus derechos. Pronto exigirán que sus anacrónicos profesores sean reemplazados por atentos representantes de servicios que escuchen sus opiniones y rediseñen sus currículos a gusto del consumidor. Total, ¿no dicen que el cliente siempre tiene la razón?

Pensando en ello, el staff de Conventilador ha participado de un original brainstorming junto con los jóvenes creativos de la novísima agencia de publicidad AWT (Advertising with a Twist) para desarrollar un programa de actividades de corporate sponsorship destinadas a poner a las universidades y a sus alumnos más cerca de la realidad empresarial y laboral, de manera que el tránsito entre la universidad y el trabajo sea tan suave como la amortiguación del nuevo VW PASSAT. Es claro que nuestras universidades hoy en día, sí saben adónde van.